El servicio Google Translate ya soporta hasta 51 idiomas distintos, y en esta última revisión recién presentada ha añadido una capacidad especialmente destacable: la posibilidad de traducir textos en tiempo real, mientras vamos escribiendo. La idea es poder redactar textos en ambos formatos sin problemas, pero no es la única mejora. También podremos aprender cómo se pronuncian los textos que vemos en pantalla, con soporte para idiomas como el chino, el japonés o el coreano.
La propia interfaz de Google Translate también ha cambiado sensiblemente, y lo ha hecho para destacar también estas nuevas opciones que sin duda marcan un punto de inflexión en un servicio que ya era destacable y que ahora se vuelve aún más útil.
Google Translate soporta ya 51 idiomas -que según ellos, representan al 98% de los usuarios de Internet- y es posible traducir entre 2550 pares de idiomas distintos, pero además de ello el servicio llegan con mejoras muy relevantes:
1. Traducción instantánea: a medida que vamos tecleando Google traduce el texto, sin tener que pinchar en el viejo botón de traducción.
2. Leer y escribir en cualquier idioma: la segunda mejora permite saber cómo se pronunciaría una frase o palabra en otro idioma, ya que se muestra una traducción que además incluye la fonética -eso sí, en inglés- de dicho texto. La característica funciona para todos los idiomas no románicos, excepto el hebreo, el árabe y el persa.
A esta última característica hay que añadirle el hecho de que si no podemos escribir una palabra de otro idioma -por ejemplo el persa- en nuestro teclado y queremos saber su significado, podemos escribir “cómo se pronuncia”, lo que permitirá que Google también reconozca la palabra y la traduzca.
3. Dictado de la traducción: por último, en Google Translate es posible también que cuando se traduce algo al inglés el resultado se dicte por un sintetizador de voz que es especialmente útil para personas con alguna discapacidad.
Intel está desarrollando un chip con multitud de núcleos diseñado para mejorar de manera drástica la eficiencia energética en el centro de datos y para la informática en la nube, según defiende Justin Rattner, CTO de Intel, quien asegura que antes de que acabe el año se anunciará este producto.
En declaraciones a Computerworld Estados Unidos, Rattner explicaba que este procesador sigue estando en fase experimental y no comercial, pero que tiene un “diseño completamente nuevo“ y una gran cantidad de núcleos. Hace dos años se habló del experimento de fabricar un chip con 80 núcleos, aunque ahora este CTO aclara que el producto que va a ver la luz no tiene porqué tener el mismo número de cores.
“Todos somos conscientes de los retos de construir estos chips del futuro“, argumenta Andrew Chien, vicepresidente de investigación y director de futuras tecnologías en los Laboratorios Intel. “¿Cómo se aumenta el rendimiento controlando el calor? Seguimos averiguando cómo seguir ofreciendo más rendimiento en los mismos encapsulados y con el mismo consumo energético“, añadiendo que, según Intel, es necesario seguir construyendo estos prototipos en los laboratorios.
Por su parte, David O´Hallaron, director de los laboratorios Intel en Pittsburg, describe el nuevo procesador como “un cluster en un chip“. La encarnación de este chip experimental de 80 núcleos es, sobre todo, para incluir más funciones y programación que los predecesores. Así, este chip tiene un rendimiento teraflop pero requiere menos energía que un procesador de cuatro núcleos. Los investigadores han creado este prototipo para ver la mejor manera de hacer que tantos núcleos se comuniquen entre sí. También han generado nuevos diseños de arquitecturas y de núcleos.
Aunque hoy en día cualquier sistema operativo lleva incorporadas decenas de herramientas para cumplir con casi todas las necesidades de un usuario básico, algunas pueden quedar desfasadas rápidamente, o incorporan las funciones justas para incluirlas en la lista de características y novedades. Una de estas herramientas es el Desfragmentador de Discos de Windows, que es incapaz de competir con MyDefrag.
Las características del nuevo MyDefrag 4.2.6 son muchas, incorpora compatibilidad con Windows 2000, 2003, XP, Vista, 2008, y por supuesto Windows 7 (con soporte para todas las versiones de 64 bit). Es totalmente gratuito y sin publicidad, puede manejar cualquier dispositivo que Windows reconozca como un disco, ya sean USB, tarjetas de memoria o discos duros internos. Es posible usar secuencias de comandos, incorpora un motor de scripting para usuarios exigentes, un salvapantallas y la posibilidad de controlarlo mediante la red.
En esta última versión, se han corregido varios errores en los que se calculaban de forma errónea algunos tamaños o zonas del disco, algo que no afectaba a la correcta desfragmentación de este, pero que podía causar confusión. Además, se han corregido varios puntos en los que se detectaron congelaciones y bloqueos. Y la desfragmentación de discos NTFS ha sido optimizada, corrigiendo algunos errores que dejaban las primeras zonas del disco sin contabilizar.